Formas de las letras:
Las letras capitales cuadradas difieren poco de las utilizadas en nuestros libros impresos de hoy en día.
La escritura capital cuadrada proporciona una buena ilustración de la historia cíclica de la escritura de Occidente y de sus
orígenes romanos, puesto que ambas tienen básicamente la misma forma en lo que respecta a las mayúsculas. De hecho la única dificultad en leer esas letras reside en que las palabras no estaban separadas (scriptura continua, escritura continua).
Las letras son de trazado regular, normalmente anchas y de proporciones uniformes, con una altura igual para cada una de ellas dentro de la caja del renglón, las únicas excepciones son las ya citadas F ( ) y L ( ) que sobresalen por arriba para
diferenciarse de la E ( ) y la I ( ), respectivamente, y la Q ( ), por abajo.
Las diferentes letras están inscritas dentro de un cuadrado, que es perfecto en el caso de la O, C, D, G y Q. La M en cambio
excede el cuadrado mientras que la I y la J son las más angostas.
Al ser un paisaje compacto, de extrema regularidad, su lectura solía ser dificultosa. Como ayuda a la lectura, la letra inicial
de cada párrafo se trazaba en el margen con el mismo tamaño que el texto. Esta práctica derivó en el aumento de su
proporción y luego en su ornamentación, dando lugar al nacimiento de las letras capitulares.
Este tipo de escritura presenta poquísimas ligaduras y abreviaturas, limitándose a un punto situado a media altura para indicar la elisión de -US / -QUE. Ej: · = BUS, · = QUE.
También se usaba una línea horizontal (~) que se colocaba a la derecha de una letra en su parte superior para indicar la
supresión de una nasal (M/N), posteriormente se adoptó la costumbre de poner dicha línea sobre la letra precedente.
En el siglo V d.C. se comenzó a introducir algunas abreviaturas en textos sagrados para determinadas palabras, son los
denominados nomina sacra.
Ej: = Deus, / = Dominus.
Los signos de puntuación son inexistentes.
Respecto a las letras individuales las que merecen una mención específica son las siguientes:
- La letra A ( ) pierde normalmente en los manuscritos el travesaño central.
- La letra B ( ) usualmente tiene el ojo superior pequeño y el inferior grande.
- Las letras E, F y T ( , , ) tienen trazos horizontales muy cortos.
- La letra P ( ) tiene el trazo curvo abierto sin tocar el astil vertical en la zona central.
- Igual sucede con la R ( ), que sólo toca el astil vertical en la parte superior, pero no en el centro.
- El signo ( ) representa tanto a la I como a la J.
- De la misma manera la grafía ( ) se usa indistintamente para V o U. El trazo de la derecha de la V baja ligeramente por
debajo de la línea base del renglón. |