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Maquetación del texto (2da. parte)
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por Milko A. García Torres |
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Los elementos del diseño en la retícula
Los tres
elementos fundamentales del diseño en la página son los
títulos, el texto y las imágenes. Todos deben combinarse
en la retícula para formar un conjunto armonioso, en el que los
elementos se refuerzan unos a otros.
Los títulos:
Los títulos cumplen la función de introducir una historia concreta, de remarcar una información y de atraer la atención del lector hacia ella. Lo habitual será, por tanto, que el cuerpo y el grosor de la letra utilizada en el título sea superior que en el texto. Los títulos son además una magnífica forma de dar viveza visual a una página, por lo general breves y concisos, pudiéndose utilizar recursos de color, sombra o cualquier otro que consiga el énfasis que le es propio. En las ilustraciones podemos comprobar algunas formas de disposición de los títulos en la retícula y los diferentes impactos que se producen. Los subtítulos cumplen una función, similar a los títulos, de llamar la atención del lector. Contienen una información más detallada en un cuerpo de letra menor, pero todavía breve y concisa.
El Texto: El texto cumple una función narrativa, explicativa del objeto o conceptos que el documento gráfico presenta. Es el elemento sometido a más restricciones dentro de la retícula, no debe exceder los límites de la misma, debe mantener un interlineado uniforme, un cuerpo de letra generalmente igual y un espaciado entre letras estable. El número de tipos diferentes a utilizar dentro del texto varía según los casos, pero, como regla general, no debería exceder de tres. El conjunto del texto determina en gran parte el diseño, por lo que es especialmente importante en el impacto visual del documento gráfico. Las imágenes: El diseño de una composición incluye en una mayoría de casos el uso de algún tipo de imagen, gráfico o fotografía. Las imágenes ayudan y permiten romper las restricciones impuestas por la retícula y las rigideces formales creadas por los elementos tipográficos. Las imágenes pueden usarse de manera más flexible y visualmente estimulante. Se puede con ellas atravesar las columnas, ocupar el espacio de más de una columna e, incluso, superar los límites de la retícula. Tampoco existen restricciones en la elección del tamaño de la imagen que, si es necesario, puede extenderse a lo ancho de dos páginas. Puede ser mono-tono, bi-tono o a todo color, produciéndose así interesantes variaciones visuales. El uso de contorneos de texto alrededor de las imágenes puede producir efectos realmente atractivos y de gran valor estético. En resumen, las imágenes y su disposición en la retícula representan una oportunidad de ejercer la libertad para el diseñador y son una fuente inigualable de recursos creativos. No obstante, no debe pensarse que la disposición de las imágenes en la retícula se realiza de una manera aleatoria; muy al contrario: la división vertical en columnas y horizontal formando módulos o campos, es la referencia que permitirá al diseñador evitar el caos y mantener equilibrado el conjunto, de tal manera que el tamaño y posición de las imágenes se dispongan y dimensionen en función de los espacios definidos en la retícula.
Tamaños y formas del papel En el
proceso de compaginación y en la elección del diseño
de la retícula base es necesario hacer una consideración
previa sobre el tipo y formato de papel a utilizar. El uso económico
del papel es una decisión esencial que corresponde al diseñador. AO =
428 X 1189 m m La elección de un tipo de papel en particular y su tamaño condicionarán decisivamente los costes y el aspecto del trabajo. También el formato del papel condiciona el estilo y tipo de retícula a utilizar, haciendo inconvenientes unas y apropiadas otras. Así, por ejemplo, cada clase de papel ofrece un nivel distinto de absorción de la tinta, variando así el aspecto de los colores, e igualmente una diferencia en la calidad del papel puede suponer una considerable diferencia en el coste sin un aumento proporcional de la calidad del conjunto. También el diseñador debe prever qué impacto en el proceso de impresión tendrá la elección de diseño y compaginación que ha realizado. Cuando un folleto se imprime, las páginas no se imprimen una a una, sino que se agrupan para ahorrar tiempo y para aprovechar al máximo los materiales pudiendo incluirse en cada plancha de impresión 3, 6, 8 e incluso más páginas, según el formato de página elegido. Si el número de páginas del folIeto exige más de una plancha, el diseñador puede combinar las páginas en el proceso de compaginación para conseguir ahorros en el número de impresiones en función de los colores que deban aparecer. Así como un arquitecto en su proyecto debe tener en cuenta los materiales y el impacto en el proceso de construcción, el diseñador gráfico no puede olvidar que su trabajo debe ser impreso y que ello tiene que conseguirse con la mayor eficiencia de tiempo y costes para la calidad elegida. 1 - 2 |
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