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Ilustración: algunas características del dibujo(I).
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por Milko A. García Torres |
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Más que hablar de las semejanzas, sería mejor subrayar las diferencias entre cómic e ilustración. A pesar de que estas diferencias son evidentes, las semejanzas se encuentran a un nivel tan básico que no siempre es fácil distinguir una viñeta (separada del contexto y sin el globo) de una ilustración. Cuando el cómic es presentado por entero no hay ningún
problema para realizar esta distinción: su forma en secuencia
de viñetas lo distingue claramente de la ilustración. Pero si confrontamos
sus elementos, las distintas imágenes, ¿dónde están
entonces las diferencias? La imagen del cómic es, pues, una imagen de acción, mientras la imagen ilustrativa, aunque pueda ser de acción, no tiene ninguna necesidad de serlo; es más, en general las ilustraciones son más descriptivas que narrativas, tienden a expresar no tanto la dinámica de la acción representada cuanto las connotaciones emotivas, ambientándola a su manera, haciendo uso de ciertos estilos de figuración más que de otros, rodeándola de detalles no esenciales pero caracterizadores. La ilustración comenta el relato haciéndonos ver aquello que en el relato verbal no está escrito, integrándolo, enriqueciéndolo. La viñeta del cómic es el relato. Y los efectos de esta diferencia de orden comunicativo se
observan. Se observan en el encuadre, puesto que la ilustración
privilegia habitualmente las vistas más generales, más ricas e informativas, mientras que el cómic privilegia lo que le conviene
en ese momento. Se observa en la precisión de los detalles,
más cuidados en la ilustración porque una sola imagen
debe decirlo todo, mientras que en el cómic es necesario ser
concisos, en cada viñeta, porque se apoya en otras en las que
pueden mostrarse los detalles. Los efectos se descubren en el
elemento de la ambientación, más profusa en la ilustración que
en el cómic; porque también el estilo de la ambientación puede
tener un fin de comentario, y porque resulta mucho más difícil
hacer que la ambientación cuente. En suma, mientras la concisión
parece ser necesaria en el cómic, la ilustración parece preferir
la abundancia de signos y remisiones estilísticas. La viñeta
tiende a ser una imagen de lectura rápida, porque debe confrontarse
con las viñetas que la siguen y preceden; la ilustración
tiende a ser una imagen de lectura recreativa, porque es única
y debe dar la máxima información de comentario posible. Durante mucho tiempo la imagen del cómic ha sido muy similar a la de la ilustración. Si observamos las láminas de Little Nemo de Winsor McCay, realizadas entre 1905 y 1911, comprobaremos lo que estamos diciendo respecto de las imágenes de la ilustración:
Pero los caminos que seguían los dos lenguajes eran ya divergentes y, en los años
treinta, se hicieron decididamente excluyentes.
En este texto abordaremos un tema que se establece común
a la ilustración y al cómic, el dibujo y sus técnicas. No trataremos
todos los aspectos del dibujo, y tampoco todas las técnicas,
sino aquellos argumentos que nos parecen particularmente significativos, con especial atención al dibujo a plumilla,
fundamental para la expresión del cómic.
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| 1. También denominadas, según sus varianies, «cartuchos», «apoyaturas », «textos complementarios» o «textos en off». (N. de! T.) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||