Sección 01 Cómics
Una historia hecha en viñetas.
Imagen de la D.G. Paola Fratícola

por Paola L. Fraticola
Recopìlación del libro "Manual práctico para iniciarse
como dibujante de cómic", de Ray Bewerly.

 

 

 

¿Cómo se define el Cómic?

Si partimos de la definición más generalizada y concreta, dada por el genial creador americano Will Eisner, nos limitaríamos al concepto siguiente:

  • El Cómic es un arte secuencial.
    Pero si ampliamos esta definición con conceptos procedentes de los diccionarios, el cómic se puede considerar:
    Una secuencia de imágenes acompañadas por un texto, que relatan una acción cuyo desarrollo temporal se produce a través de saltos sucesivos de una imagen a otra, sin interrumpir la continuidad de la narración ni la presencia de los personajes.

 

¿Cuál fue el origen de los Cómics?

El concepto del cómic, en su versión más primaria, como comunicación gráfica historiada, se remonta a la misma prehistoria, y un posible ejemplo lo tenemos en las pinturas rupestres que nos muestran secuencias de cazadores en persecución de las ansiadas piezas. No obstante, tal como los conocemos actualmente:

  • Los cómics, como medio de comunicación gráfica, aparecieron a finales del siglo XIX, llegando a los lectores a través de las páginas impresas de los periódicos de la época.

 

¿Quién fue el primer autor moderno de Cómics?

No es fácil señalar una autor determinado, como "padre" oficial del cómic moderno, pero podemos aceptar la opinión de un especialista como Scott McCloud que sugiere a Rodolphe Toepffer (1846-1847), con sus "Historias en Estampas" como el pionero más destacado.

  • Formando parte de esta "prehistoria" de los cómicas actuales, podemos añadir otras historias gráficas, como son las aventuras de "Max y Mauricio", de Wilhelm, así como la "Familia Fenouillard" (1889), de Christophe, cuyos autores bien merecen figura entre los avanzados creadores del lenguaje propio de los cómics.

 

¿Cuándo aparecen los modernos Cómics?

La real existencia de los cómics, partiendo de las caricaturas inglesas de tan larga tradición, adquirió su forma y su función actual cuando fue posible su difusión masiva por medio de la prensa, diaria o semanal al principio y, más tarde, a través de las publicaciones especializadas como semanarios, revistas mensuales, álbumes, cómic-books, etc.

  • La era de los cómics, y su espectacular desarrollo, se inicia con la pugna que mantuvieron a principio de siglo los dos magnates de la prensa norteamericana, J. Pulitzer (65 títulos de cómics entre 1900 y 1904) y W. R. Hearst (165 títulos entre 1905 y 1909), a través del suplemento dominical en colores de sus respectivos periódicos.

 

¿Quién fue el primer "protagonista" de un Cómic?

Gracias a las intrigas de Pulitzer y Hearst, una "criatura" nacida del cómic (un niño de grandes orejas, vestido con un camisón de color amarillo), se convirtió en protagonista único, y pionero, del nuevo medio de expresión.

  • Este primer protagonista fue "The Yellow Kid", el niño amarillo, que, por primera vez, el 5 de mayo de 1895, apareció en el suplemento dominical del diario "New York World" de Joseph Pulitzer. Su autor, Richard F. Outcault, nacido en Ohio (E.U.A.), no utilizó título específico para esta serie y el niño amarillo apareció al mismo tiempo en el "World" de Pulitzer, a cargo de un nuevo dibujante y con el título de "Hogan's Alley", y en el "Journal" de Hearst, realizado por el propio Outcault.

 

¿Cuáles fueron los primitivos Cómics europeos?

Mientras, en 1907, Buf Fisher creaba en E.U.A. el primer cómic diario (daily strip), en Europa se seguía manteniendo la primacía del texto, destacándose dos cómics de ideología diametralmente opuesta: "Bécassine" (1905) de Pinchón y Gaumery y "Les pieds Nickeles" (1908), de Forlón.

  • La evolución de los primitivos cómics europeos no fue demasiado rápida, y se mantuvo sin cambios entre los creadores europeos, hasta ¡a aparición de la serie "Zig y Puce" (1925), de Alain Saint-Ogan y el "Tintín" de Hergé (1929), "Spirou", de Rob Vel y más tarde de Franquin, así como "Astérix", de Goscinny y Uderzo.

 

¿Cuál será el futuro del Cómic como medio de comunicación?

Los cómics, hace mucho tiempo que han dejado de ser un mero soporte artístico, o un género menor de comunicación gráfica y, en la actualidad, gracias al tremendo desarrollo alcanzado por este arte de la narración, son numerosas las posibles aplicaciones a que pueden destinarse, además de los meros objetivos de distracción y ocio, misión encomendadas a las "historietas" clásicas.

  • El cómic es un medio inigualable para actuar de forma muy eficiente sobre la información y la formación del público, a todos los niveles, divulgando desde clases de conducción hasta fórmulas de laboratorio, desde lecciones de urbanidad a consejos para aplicar primeros auxilios, sin olvidar la enseñanzas de idiomas o los consejos para combatir el Sida, entre otras materias.

Todo ello, unido a su original concepto, como "arte visual secuencial", nos permite asegurar que el camino del Cómic es esplendoroso y lleno de promesas.

 

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